Muchos nos preguntamos el por que de Bolaño y su narrativa singular.
En vida Bolaños en menos de diez años se impuso en el campo de las letras hispanoamericanas. Quizás no vislumbraba que ocuparía una existencia creada en una posición, de conciliar sus sueños y realidades que eran totalmente opuestos al lirismo y la tensión narrativa.
Roberto Bolaño, lo marca la suspensión del tiempo, enemigo de lo lírico y amigo de lo irónico, esta característica en sus inicios lo caracterizaban de un ser humano con realidades verdaderas, de sus propios miedos, su amor y su abadía a la muerte, el secreto bien guardado.
En su estadía en México Bolaño, conoce al poeta Mario Santiago, es unos de tantos linajes aztecas. Bolaño usa su ironía poética y se ve en su prosa narrativa, su temática, la búsqueda (“existen muchos personajes poetas o aspirantes a poetas”)
No duda en emplear imágenes sorprendentes, incongruas o exorbitantes. Como los surrealistas, confía en los sueños, y los relata con gran naturalidad. Con sus frecuentes enumeraciones y variaciones sobre un tema proyecta el paradigma sobre el sintagma.
Es interesante esta reflexión de este importante poeta. Lo llama una prosa poética o lírica, es decir, cargada, ornada o preciosa. Más bien, en su caso, los recursos poéticos están al servicio del relato, de manera que, junto con sorprender, las imágenes también profundizan la descripción de un ambiente o la caracterización de un personaje.
Para algunos Bolaño era un poeta niño en cuerpo de grande, la magia de los sueños surrealistas en pequeños textos sueltos, se aprecia su carácter de fragmentos enigmáticos.
Bolaño procede así en algunos textos poéticos (como ‘Un paseo por la literatura’), pero en su narrativa integra los sueños en la trama. Y en muchas ocasiones los sueños proporcionan una lectura lúcida de los hechos vividos por los personajes. En Estrella distante, por ejemplo, después de leer las revistas dejadas por el detective Romero, el protagonista sueña con el naufragio de un galeón. Ve a Carlos Wieder flotando, agarrado a un tonel de aguardiente y a sí mismo, agarrado a un palo de madera podrida (p. 131). Comprende que ha viajado en el mismo barco que Wieder, un barco que simboliza innegablemente la República chilena de los años setenta. (Se podría discutir largamente acerca de los sentidos simbólicos del tonel y del palo, pero cabe decir que el aguardiente es un veneno donde no hay agua dulce).
Elegía y alegría
Tocó en suerte a Roberto Bolaño ser un escritor elegiaco. La historia le dio su gran tema: las desdichas de su generación perdida, la de los latinoamericanos que se hicieron adultos, a veces muy bruscamente, en los años setenta. Al final de Amuleto, Auxilio ve a una legión de jóvenes caminando hacia un abismo y cantando. ‘Quiso mi mente,’ dice Auxilio, ‘recordar un texto que hablaba de niños que marchaban a la guerra entonando canciones, pero no pudo’ (p. 152). Conjeturo que ese texto es La Cruzada de los niños, de Marcel Schwob, autor francés que estaba casi olvidado en Francia hasta las recientes reediciones de su obra, debidas en gran parte a la influencia de Borges.
Los jóvenes idealistas de Bolaño son harto menos idealizados que la pequeña Allys de Schwob, guiando al ciego Eustace, pero su idealismo está igualmente abocado al fracaso. Las vidas que nos relata Bolaño, imaginarias o no, están llenas de esperanzas y proyectos fallidos. A él, como a Samuel Beckett, el éxito le parece pobre y monótono, comparado con la casi infinita variedad del fracaso. Y sin embargo, leer a Bolaño no es deprimente, muy por el CONTRARIO.
La narrativa de Bolaño, tan singular y valiosa en sí, pone también en duda las oposiciones con las que pensamos habitualmente el espacio literario, sea en América Latina o en el mundo anglosajón, y así abre paso a nuevas búsquedas, no todas abocadas al fracaso Y A LO elegiaco.
Nota: (Vaya que mal podemos pensar que ISABEL ALLENDE GANO UN PREMIO MÁS AÚN QUE ES LA COMPARACIÓN A HARRY POTTER)
Esaias Tegnér
Esaias Tegnér Discurso de Lund (fragmento) " Lo que no puedas decir con claridad es que no lo sabes. Con el pensamiento nace la palabra en los labios del hombre: lo dicho oscuramente es lo pensado oscuramente. "
miércoles, 31 de agosto de 2011
miércoles, 24 de agosto de 2011
40 años VIOLETA PARRA
A Violeta Parra.
Por Eduardo Embry C-.
Esto ocurre acá y en la quebrada del ají, éste es un término muy chileno de la cual no creo que nuestros vecinos la tengan patentadas como tantas cosas tipicas de nuestra raices Flolkloricas.
En Chile se practica muy bien “ El Chileno quire al Forastero “, la actitud general de la institucionalidad burguesa frente a sus artistas populares muy pocas veces ha sido solidaria.
Hoy escribiremos de Violeta Parra, especialmente en este año cuando la cultura de ese continente nuestro conmemora el 40 aniversario de su muerte.
¿Yo me pregunto por qué Violeta Parra?
Leyendo buscando, ya que no soy de la generacion que nacio con las canciones “ Gracias a la Vida” Volver a los diesciciete “ etc.
Pero todos los estudiosos del Arte Popular, llegan al pùnto más elevado de la genialidad de esta mujer “Ella es lo Más Chileno de lo más chileno que se tenga posibilidad de sentir”. Pero el fenomeno de Violeta Parra, toma un carácter universal.
Lo más genialmente individual y al mismo tiempo lo más genialmente popular Era una fuerza que se hallaba cargada de una conciencia sumamente lúcida de su propio valer, y a través de este, del valer, de la calidad de todo lo que ella había buscado y encontrado en las clases populares.
Con la llegada de los conquistadores europeos se inicia en América Latina un proceso ininterrumpido de transculturación, que si bien es determinante en la formación de nuestras culturas mestizas actuales, sepultó también parte esencial de nuestra memoria original.
Violeta Parra plasma en ese olvido nuestro de nosotros mismos.
Son los primeros que se ponen a hurgar en las infinitudes del desierto.
Violeta Parra no eran investigadora académica. Sus motivos de acción obedecían al instinto, a la emoción, no a la abstracción o la hipótesis. Su contribución en el campo de la musicología no fue la de desenterrar esqueletos y fósiles, sino fundamentalmente la creación de algo nuevo a partir de sus hallazgos en terreno, llevado a la poesia misma en manos de su guitarra.
Sus primeros pasos comienza el cinco de Octubre de 1917, en un sencillo lugar llamado San Carlos, no muy lejos de Chillan, ciudad de la cual muchas veces visite cuando saliamos de Valparaiso visitar a mis abuelos.
Gente Buena sencilla, sin grandes motivaciones academicas, pero con una calidad de personas que lugares como éstos puedes tener una altura del pensamientos de la gente de campo.
Y termina en Santiago el domingo cinco de febrero de 1967, un cuarto para las seis de la tarde, cuando Violeta Parra descarga un tiro de su pistola brasileña “Tigre” en su sien derecha.
La historia si no se busca se olvida, En el caso de Violeta Parra no es una excepción a esta barbarie ilustrada de nuestra “modernidad”.
El entonces Presidente de la República de Chile, Eduardo Frei, se apresuró a enviar una gran corona de flores a los funerales de Violeta Parra con la misma deferencia con que un año antes había impuesto en las pocas radios santiaguinas que transmitían minúsculos programas de “música comprometida” la prohibición tajante de que se transmitiera cualquiera canción que hiciera alusión a una masacre de mineros en El Salvador a manos de la policía bajo su gobierno, ocurrida en 1966. Las muchas canciones de “protesta” de Violeta no se libraron del silencio.
Su popularidad no fue nunca sinónimo de prosperidad. Precariedad y escasez fueron las constantes materiales de su toda existencia. Habría que decir que su pueblo, del que ella venía y al que ella cantaba, tampoco supo reconocer en toda su dimensión la presencia de Violeta viva. A pesar de que desde comienzos de la década de los 50 hasta el último día de su vida, su nombre -y principalmente su obra musical- eran conocidos y estimados de manera creciente hasta en el más remoto rincón de nuestra largura geográfica, en su legendaria Carpa de La Reina penaban a menudo las ánimas.
Como su nombre lo indica, La “Carpa” no era más que eso: una vieja carpa de circo, con un escenario en el centro de su arena y con capacidad para ochocientas personas. Era al mismo tiempo su domicilio. Allí trabajaba y vivía, al estilo de los artistas de circos nómades, como ella misma y sus hermanos lo fueron durante su infancia, muy pocas veces tenia publico en platea, creo que nunca estuvo con la capacidad de llenarse – Pero lo írónico .
A su entierro sin embargo, asistió una multitud que superó las treintamil personas. Al féretro lo seguían cuatro carrozas repletas de flores. Todos los diarios le dedicaron a Violeta Parra en esos primeros días de su muerte, lo que nunca le ofrecieron en vida: sus títulos de portada, ediciones especiales y extensos reportajes recordatorios. La mayoría de las estaciones de radio hicieron sonar por días enteros los mismos temas que por años se habían negado sistemáticamente a incluir en sus programaciones musicales.
Alfonso Alcalde, en la introducción a su antología de canciones y poemas de Violeta:
“Es nuestra manera de ser, amar a los ya muertos y odiar bastante a los vivos. Después –ya idos- les prendemos velas en tales cantidades que con esa suma de dinero se le podría haber pagado al finado un largo reposo para que viviera como un rey. Siempre llegamos tarde.”
Por Eduardo Embry C-.
Esto ocurre acá y en la quebrada del ají, éste es un término muy chileno de la cual no creo que nuestros vecinos la tengan patentadas como tantas cosas tipicas de nuestra raices Flolkloricas.
En Chile se practica muy bien “ El Chileno quire al Forastero “, la actitud general de la institucionalidad burguesa frente a sus artistas populares muy pocas veces ha sido solidaria.
Hoy escribiremos de Violeta Parra, especialmente en este año cuando la cultura de ese continente nuestro conmemora el 40 aniversario de su muerte.
¿Yo me pregunto por qué Violeta Parra?
Leyendo buscando, ya que no soy de la generacion que nacio con las canciones “ Gracias a la Vida” Volver a los diesciciete “ etc.
Pero todos los estudiosos del Arte Popular, llegan al pùnto más elevado de la genialidad de esta mujer “Ella es lo Más Chileno de lo más chileno que se tenga posibilidad de sentir”. Pero el fenomeno de Violeta Parra, toma un carácter universal.
Lo más genialmente individual y al mismo tiempo lo más genialmente popular Era una fuerza que se hallaba cargada de una conciencia sumamente lúcida de su propio valer, y a través de este, del valer, de la calidad de todo lo que ella había buscado y encontrado en las clases populares.
Con la llegada de los conquistadores europeos se inicia en América Latina un proceso ininterrumpido de transculturación, que si bien es determinante en la formación de nuestras culturas mestizas actuales, sepultó también parte esencial de nuestra memoria original.
Violeta Parra plasma en ese olvido nuestro de nosotros mismos.
Son los primeros que se ponen a hurgar en las infinitudes del desierto.
Violeta Parra no eran investigadora académica. Sus motivos de acción obedecían al instinto, a la emoción, no a la abstracción o la hipótesis. Su contribución en el campo de la musicología no fue la de desenterrar esqueletos y fósiles, sino fundamentalmente la creación de algo nuevo a partir de sus hallazgos en terreno, llevado a la poesia misma en manos de su guitarra.
Sus primeros pasos comienza el cinco de Octubre de 1917, en un sencillo lugar llamado San Carlos, no muy lejos de Chillan, ciudad de la cual muchas veces visite cuando saliamos de Valparaiso visitar a mis abuelos.
Gente Buena sencilla, sin grandes motivaciones academicas, pero con una calidad de personas que lugares como éstos puedes tener una altura del pensamientos de la gente de campo.
Y termina en Santiago el domingo cinco de febrero de 1967, un cuarto para las seis de la tarde, cuando Violeta Parra descarga un tiro de su pistola brasileña “Tigre” en su sien derecha.
La historia si no se busca se olvida, En el caso de Violeta Parra no es una excepción a esta barbarie ilustrada de nuestra “modernidad”.
El entonces Presidente de la República de Chile, Eduardo Frei, se apresuró a enviar una gran corona de flores a los funerales de Violeta Parra con la misma deferencia con que un año antes había impuesto en las pocas radios santiaguinas que transmitían minúsculos programas de “música comprometida” la prohibición tajante de que se transmitiera cualquiera canción que hiciera alusión a una masacre de mineros en El Salvador a manos de la policía bajo su gobierno, ocurrida en 1966. Las muchas canciones de “protesta” de Violeta no se libraron del silencio.
Su popularidad no fue nunca sinónimo de prosperidad. Precariedad y escasez fueron las constantes materiales de su toda existencia. Habría que decir que su pueblo, del que ella venía y al que ella cantaba, tampoco supo reconocer en toda su dimensión la presencia de Violeta viva. A pesar de que desde comienzos de la década de los 50 hasta el último día de su vida, su nombre -y principalmente su obra musical- eran conocidos y estimados de manera creciente hasta en el más remoto rincón de nuestra largura geográfica, en su legendaria Carpa de La Reina penaban a menudo las ánimas.
Como su nombre lo indica, La “Carpa” no era más que eso: una vieja carpa de circo, con un escenario en el centro de su arena y con capacidad para ochocientas personas. Era al mismo tiempo su domicilio. Allí trabajaba y vivía, al estilo de los artistas de circos nómades, como ella misma y sus hermanos lo fueron durante su infancia, muy pocas veces tenia publico en platea, creo que nunca estuvo con la capacidad de llenarse – Pero lo írónico .
A su entierro sin embargo, asistió una multitud que superó las treintamil personas. Al féretro lo seguían cuatro carrozas repletas de flores. Todos los diarios le dedicaron a Violeta Parra en esos primeros días de su muerte, lo que nunca le ofrecieron en vida: sus títulos de portada, ediciones especiales y extensos reportajes recordatorios. La mayoría de las estaciones de radio hicieron sonar por días enteros los mismos temas que por años se habían negado sistemáticamente a incluir en sus programaciones musicales.
Alfonso Alcalde, en la introducción a su antología de canciones y poemas de Violeta:
“Es nuestra manera de ser, amar a los ya muertos y odiar bastante a los vivos. Después –ya idos- les prendemos velas en tales cantidades que con esa suma de dinero se le podría haber pagado al finado un largo reposo para que viviera como un rey. Siempre llegamos tarde.”
viernes, 8 de julio de 2011
Cuando llegue
Cuando llegue el momento que despierte y no sienta el beso
de la mañana cuando partes al taraba jo.,.
Entenderé que nuestra aventura se ha acabado.
de la mañana cuando partes al taraba jo.,.
Entenderé que nuestra aventura se ha acabado.
martes, 24 de mayo de 2011
Ser Poeta
Ser Poeta
Ser poeta para algunos es un vomito /
Ser poeta para otros es ser erudito /
Ser poeta para otros, describir las ausencias de lo verde,\
Describir los colores/morenas, rubias, gritos de la noche /
Ser poeta, es impresionar a gentiles y reyes,
Soberbios, de palo gramatical de la palabra.\
Ser poeta es el principio del arroz con huevo,
Misterios, de piedras preciosas, que nadie puede escribir/
La lluvia moja a todos por igual /
Ser poeta para algunos es un vomito /
Ser poeta para otros es ser erudito /
Ser poeta para otros, describir las ausencias de lo verde,\
Describir los colores/morenas, rubias, gritos de la noche /
Ser poeta, es impresionar a gentiles y reyes,
Soberbios, de palo gramatical de la palabra.\
Ser poeta es el principio del arroz con huevo,
Misterios, de piedras preciosas, que nadie puede escribir/
La lluvia moja a todos por igual /
libros
Libros de más de cien palabras
Cada vez que tomaba un libros de mas de cien hojas/
Llegaba a la mitad del libro/ sentía un cansancio./
Al crecer, me fui dando cuenta,
Cada libro aun más grande. Más viejo
Me iba transformando.
Cada vez que tomaba un libros de mas de cien hojas/
Llegaba a la mitad del libro/ sentía un cansancio./
Al crecer, me fui dando cuenta,
Cada libro aun más grande. Más viejo
Me iba transformando.
Finito del cosmos
finito
El universo es infinito, nuestros cuerpos son infinitos,
Mas toda ceniza, y toda embriaguez es necesaria/
Porque perecemos diariamente. Nuestra carne es un anclaje
Que está unida a los huesos/ cosa inerte\ que se descompone diariamente\.
El universo es infinito, nuestros cuerpos son infinitos,
Mas toda ceniza, y toda embriaguez es necesaria/
Porque perecemos diariamente. Nuestra carne es un anclaje
Que está unida a los huesos/ cosa inerte\ que se descompone diariamente\.
No eres de mi Propiedad/
No eres de mi propiedad
No eres de mi propiedad. Pero, por un momento puedo sentir el derecho\
A lo absoluto, colocar mi bandera. Ser dueño de mis deseos\
Saber que logre colocarte en los lugares mas altos de mi Jardín de estrellas mutiladas.\
tros
No eres de mi propiedad. Pero, por un momento puedo sentir el derecho\
A lo absoluto, colocar mi bandera. Ser dueño de mis deseos\
Saber que logre colocarte en los lugares mas altos de mi Jardín de estrellas mutiladas.\
tros
Suscribirse a:
Entradas (Atom)